Viejas historias

8 noviembre 2007 a las 11:03 pm | Publicado en ascensor, Otros mundos | Deja un comentario

Paseando por la red me encuentro con una historia de cuando éramos chavales. Habla de un ascensor de los de antes, de esos que ya no quedan en Granada porque la autoridades así lo decidieron hace mucho. También eso es historia.

Ahí va un trozo: “Y cada despiste del feo cancerbero era recompensado con la entrada furtiva y a toda prisa, atravesando el reluciente portal de mármol blanco, hasta alcanzar nuestro sueño: el ascensor. Un precioso juguete grande que nos permitía subir a casa del Montesinos, viajecito gratis en la que para nosotros era una curiosa noria vertical, con forma de jaulón y rodeada de barrotes. Se trataba de un magnífico ascensor de cabestrante, de hierro forjado con pretensiones modernistas, con visibles tachones dorados y gruesos cristales haciendo aguas, separados por barnizadas cantoneras de madera de sapeli veteada en tonos de marrón. Se deslizaba sobre unas enormes guías de hierro embadurnadas de grasa brillante y se colgaba de una gruesa maroma que se iba doblando con solemne parsimonia sobre nuestras pequeñas cabezas.”

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